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Pacarina del Sur
Francisco Bolognesi: el héroe de Arica
Figura Histórica

Francisco Bolognesi: el héroe de Arica

4 de noviembre de 1816, Lima — 7 de junio de 1880, Arica

Perú Siglo XIX Coronel del Ejército Peruano, defensor del Morro de Arica

“El coronel de 63 años que contestó al parlamento chileno: tengo deberes sagrados que cumplir”

Francisco Bolognesi Cervantes es el héroe terrestre por antonomasia del Perú. Comandante del Morro de Arica en la Guerra del Pacífico, rechazó el 5 de junio de 1880 la demanda chilena de rendición con una frase que hoy cada escolar peruano memoriza: «Tengo deberes sagrados que cumplir, y los cumpliré hasta quemar el último cartucho». Dos días después, a los 63 años, murió en el asalto final al promontorio. La flor del ejército peruano cayó con él.

Italia, Lima, el comercio

Nació el 4 de noviembre de 1816 en Lima, hijo del músico italiano Andrés Bolognesi —llegado al Perú en la escuadra de San Martín— y de la limeña Juana Cervantes. De joven estudió en el Convictorio de San Carlos, pero abandonó los estudios para dedicarse al comercio importador: durante veinte años fue representante de casas británicas y francesas en el Cuzco y Arequipa.

El comercio le dio algo que lo distinguiría del resto de su generación militar: una cultura civil europea, conocimiento de varios idiomas, una ética contractual. Fue, primero, un negociante cosmopolita. La carrera militar vino tarde.

La guerra con España (1866)

Se alistó al inicio de la guerra del Perú con España (1865-1866) —el conflicto por las islas Chincha— y sirvió como jefe de artillería en el combate del Callao del 2 de mayo de 1866. Demostró un talento raro: sangre fría, cálculo balístico, orden de relevo de piezas. Fue ascendido a coronel tras la batalla.

Después pasó trece años en retiro semi-voluntario hasta que el estallido de la Guerra del Pacífico en 1879 lo trajo de vuelta al servicio activo. Tenía 62 años.

Tarapacá y el retiro al sur

Combatió en Tarapacá (27 de noviembre de 1879), triunfo táctico peruano que no pudo revertir el avance chileno. Tras las derrotas en San Francisco y Dolores, fue designado comandante de la 3ra División con la misión de defender el sur del Perú contra el avance del ejército expedicionario chileno de Manuel Baquedano.

En mayo de 1880, tras la derrota del Alto de la Alianza, Bolognesi se replegó a Arica con aproximadamente 1.600 hombres. Allí fortificó el Morro, la colina costera que dominaba la ciudad y el puerto. Tenía que resistir frente a un ejército chileno de más de 6.000 efectivos mejor armados y con artillería superior.

El consejo de guerra y la frase

El 5 de junio de 1880 el parlamentario chileno, mayor Juan de la Cruz Salvo, llegó al Morro con propuesta de rendición con honores: el ejército peruano podría salir libre con sus armas, banderas, oficiales y la mitad de los caballos. Bolognesi reunió un consejo de guerra con 51 oficiales. La respuesta colectiva fue unánime: rechazo.

Bolognesi dictó la carta al parlamentario: «Tengo deberes sagrados que cumplir, y los cumpliré hasta quemar el último cartucho.» Añadió verbalmente, según el testimonio del comandante chileno: «Sólo un milagro podría hacernos ceder.»

La frase se convirtió en el lema del ejército peruano. Aparece grabada en el cuartel de Chorrillos, en la Escuela Militar de Chorrillos y en cada promoción de oficiales desde 1880.

El asalto, 7 de junio de 1880

La madrugada del 7 de junio, el ejército chileno atacó el Morro por tres frentes. La defensa fue heroica pero matemáticamente imposible: 1.600 contra 6.000, con artillería inferior. A media mañana los chilenos tomaron la cresta del Morro. Bolognesi, acorralado en la última trinchera junto a 20 oficiales, disparó todos los cartuchos de su revólver y fue muerto de un golpe de culata en la cabeza. Tenía 63 años.

De los 1.600 defensores peruanos, murieron 700 en combate, 600 fueron heridos, el resto hecho prisionero. Las bajas chilenas superaron las 1.000 en pocas horas.

El monumento y la frontera

Bolognesi fue enterrado en el propio Morro. En 1905, tras años de negociaciones, el gobierno chileno permitió la repatriación de sus restos. Hoy reposan en el Panteón de los Próceres de Lima. El 7 de junio es Día de la Bandera en el Perú, feriado militar inmortalizado por su gesto.

Arica, tomada aquel junio de 1880, fue posteriormente cedida definitivamente a Chile en el Tratado de Lima de 1929. La frontera peruano-chilena pasa todavía a un paso del Morro de Arica. Cada año, en la fecha, ambos gobiernos —por protocolo separado— depositan ofrendas florales en el lugar donde Bolognesi ejecutó literalmente su frase.

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