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Pacarina del Sur
Juegos y Tradiciones

Hipódromos históricos de Sudamérica: Palermo, San Isidro y Club Hípico

Antes del fútbol, antes del boxeo, antes del tango incluso, el deporte-espectáculo de las élites criollas del Cono Sur fue el turf británico. Desde la segunda mitad del siglo XIX, las clases altas porteñas, santiaguinas y limeñas importaron del Reino Unido no solo los caballos —los purasangres británicos llegaron en barcos durante décadas— sino toda la estructura institucional: hipódromos con tribuna de mampostería, stud-books, handicaps, apuestas reglamentadas, clásicos anuales. El circuito resultante —Palermo, San Isidro, Club Hípico de Santiago, Jockey Club de Lima— es hoy patrimonio arquitectónico continental.

El turf: de las islas al Río de la Plata

El turf moderno —carreras de purasangres en pistas ovalares con handicap oficial— nació en Gran Bretaña en el siglo XVIII. El Derby de Epsom se disputa desde 1780. Las clases aristocráticas europeas adoptaron el deporte como distinción social. En 1841 se fundó en Argentina el primer Club de Caballeros del Río de la Plata, que en 1854 cambió de nombre a Jockey Club, institución que sigue existiendo hoy en la emblemática sede de Florida 571 en Buenos Aires.

El Jockey Club organizó las primeras carreras formales en el actual Parque 3 de Febrero. Durante dos décadas las carreras fueron evento itinerante sin pista permanente. En 1876, bajo la presidencia de Carlos Pellegrini, se inauguró el Hipódromo Argentino de Palermo: primera pista permanente del Río de la Plata.

Palermo (1876): el más antiguo

El Hipódromo Argentino de Palermo es el más antiguo del continente en funcionamiento continuo. Inaugurado el 7 de mayo de 1876, se construyó en terrenos cedidos por la municipalidad de Buenos Aires dentro del entonces recién creado Parque 3 de Febrero. Capacidad inicial: 10.000 espectadores. La pista era ovalada, de 2.000 metros, con curva norte y sur.

El Gran Premio Nacional —carrera principal del hipódromo— se disputa desde 1884. Es la carrera clásica más antigua de Sudamérica. Se corre cada primer domingo de noviembre sobre 2.500 metros. El ganador histórico es Yatasto (1952), cuyo bronce decora el hall del Jockey Club.

La tribuna oficial de Palermo fue diseñada por el arquitecto francés Louis Faure-Dujarric en estilo neoclásico-ecléctico. Es Monumento Histórico Nacional argentino desde 1997.

San Isidro (1935): el más elegante

El Hipódromo de San Isidro nació en 1935 como respuesta de la élite conservadora al Hipódromo de Palermo —más popular y cada vez más asociado al radicalismo urbano—. Se construyó en el suburbio norte de Buenos Aires con tribunas de Puig estilo art déco, con piedra parisina traída especialmente, con caballerizas de lujo. Capacidad: 60.000 espectadores.

La carrera clásica del hipódromo es el Gran Premio Carlos Pellegrini, disputado desde 1887 (se migró desde Palermo en 1944). Se corre cada segundo domingo de diciembre. Pellegrini es la carrera sudamericana de mayor premio (más de un millón de dólares en 2023).

Club Hípico de Santiago (1870)

En Chile, la Sociedad Hípica de Chile nació en 1864 inspirada en el Jockey Club argentino. Pero el Club Hípico de Santiago, institución que organiza las carreras más importantes del país, se fundó en 1870. Su hipódromo está en el barrio Nuñoa —hoy rodeado por ciudad pero originalmente en las afueras— e inauguró su pista actual en 1892.

La carrera clásica chilena es el Derby de Chile, disputado desde 1873 (una fecha anterior incluso al Gran Premio Nacional argentino). Se corre sobre 2.400 metros cada primer domingo de febrero. Caballos legendarios: Cañonero (1960), Latin (1971), Miss You Too (2002).

Jockey Club de Lima (1876)

El Jockey Club del Perú se fundó en 1876, contemporáneo con el Jockey argentino. Su hipódromo original estaba en Santa Beatriz (Lima central); en 1962 se trasladó al actual Hipódromo de Monterrico, en el suburbio sur de Lima. La carrera clásica peruana es el Gran Premio Nacional (1886), disputado cada noviembre.

Gávea (Rio de Janeiro, 1926)

En Brasil, el turf nació con retraso comparado con el Río de la Plata. El Jockey Club Brasileiro se fundó en 1868 pero el Hipódromo da Gávea de Río de Janeiro sólo se inauguró en 1926. Es, sin embargo, el hipódromo más icónico del país: pista mixta de arena y césped, tribuna con 45.000 espectadores, rodeado por la colina del Corcovado. La carrera clásica es el Grande Prêmio Brasil (1933), también llamado «el clásico de los clásicos» sudamericanos.

El turf en el siglo XXI

El turf sudamericano vive una crisis estructural. La competencia con otras formas de juego, la pérdida de interés generacional y los costos crecientes de mantenimiento de las pistas han reducido la asistencia. El Hipódromo de Palermo, que llegó a tener 50.000 espectadores en la finales de los 70, apenas supera hoy los 15.000 en los clásicos más importantes.

Sin embargo, los cuatro hipódromos históricos —Palermo, San Isidro, Club Hípico de Santiago, Monterrico— siguen funcionando. Son, junto con los teatros de ópera y los clubes sociales centenarios, los últimos espacios donde la élite cosmopolita del siglo XIX sudamericano se encuentra con el siglo XXI. Las tribunas de mampostería siguen en pie. Los caballos purasangres siguen descendiendo por la curva final. Las apuestas siguen cruzándose entre socios conocidos y forasteros ocasionales. El turf es, a un siglo y medio de su importación, patrimonio vivo del Cono Sur.

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