Pacarina del Sur
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Juan Rivera Saavedra, una vida dedicada al teatro

Mary A. Oscátegui[1]

Recibido: 05-03-2014 Aprobado: 25-04-2014

 

Juan Rivera Saavedra (Lima, 1930) es profesor y director de teatro, investigador teatral y  dramaturgo, ha escrito más de 180 obras de teatro, más de 500 cuentos y textos de técnica dramática. Varias piezas de su teatro han sido traducidas al inglés, francés y alemán. En 1987 el Instituto Nacional de Cultura le concedió el Premio Nacional de Dramaturgia y, en dos oportunidades, fue premiado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Asimismo, ha recibido premiaciones por parte del Ministerio de Educación, de la Asamblea Nacional de Rectores, Condecorado por el Congreso de la República, entre otras distinciones. Es considerado por la Wayne State University de Estados Unidos de Norteamérica, como el autor más distinguido y prolífico de América Latina. Ha sido nombrado hijo predilecto de varias ciudades como Santiago de Chuco, lugar que vio nacer a nuestro poeta César Vallejo, y sobre quien escribió la obra de teatro Me moriré en París.

Juan Rivera Saavedra pertenece a los dramaturgos de la generación de los 60’, conjuntamente con Edgar Pérez Luna, Alonso Alegría, Julio Ramón Ribeyro, Hernando Cortés, Grégor Díaz, Víctor Zavala, César Vega Herrera y Áureo Sotelo, entre otros.

Esta generación sentó las bases para la renovación del teatro peruano, con ellos el teatro fue cualitativamente distinto al teatro tradicional que existía en las décadas anteriores. Surgieron nuevos personajes y escenificaron nuevas historias: reivindicaron y elevaron al trabajador agrario, al obrero, al migrante, al mendigo, al desocupado, al habitante de los tugurios, etc. como personajes protagónicos en la escena teatral. En suma, este nuevo teatro se caracterizó por la incorporación de los signos de la cultura popular en el discurso dramatúrgico de las piezas teatrales.

Una de sus primeras y la más emblemática de sus obras es Los Ruperto, que fue estrenada en 1965 por el grupo Histrión Teatro de Arte, su historia, de clara filiación absurda, nos representa las penurias de una familia extremadamente pobre que habita en un tugurio y tiene que cargar con el sostenimiento de una numerosa prole.

La producción teatral de Juan Rivera es difícil de ser clasificada; en sus inicios desarrolló un teatro urbano, luego hizo un teatro del absurdo, de humor, de ficción, social, histórico, etc. PACARINA DEL SUR a través de Mary Oscátegui (actriz y directora del grupo de teatro Pegaso) logró la presente entrevista.

 

Conversar con Juan Rivera Saavedra es encontrarse con un torrente de palabras que desborda en entusiasmo, pleno de recuerdos y vivencias.

“Toda mi vida ha sido un sueño. Con alegres despertares y pesadillas. He soñado tanto que pienso a veces ser sólo un sueño. Los que me ven son pocos. Porque de seguro: muchos no me pueden ver... En mi niñez y adolescencia escuché historias paternas de viajes y aventuras, entonces soñé y posteriormente estos sueños fluyeron en el papel como cuentos y obras  de teatro… Cuando joven leí obras literarias, conocí el humor de Ambrose Bierce (el famoso autor del Diccionario del Diablo), también el humor absurdo de los hermanos Marx. Todo esto mezclado con el deleite de los cómics... Ya de adulto trabajé para la televisión nacional, empecé a escribir telenovelas y series en1975: El diario de Pablo Marcos, Confidencias, Misterio, Gamboa,….que fueron éxitos mediáticos en su momento.”


 

Juan, eres autor de 200 obras de teatro, alrededor de 500 cuentos, fuera de guiones para televisión, libros de creación literaria y dramática, de historia del teatro peruano, poesía, guiones para cómics, etc.,…

“¡Perdón!, Mary. Dos detalles: no son 200 piezas de teatro, sino: 217. Y, el 4 de setiembre del 2013, cumplí 68 años de actividad artística. Estoy en mi segunda juventud y me siento a gusto, es que en la primera…no me fue tan bien.”

 

Las precisiones son importantes. Si las matemáticas no me fallan o los dedos… tienes en la actualidad: 83 años de vida…

“Llegué a los ochenta años de edad, pese a que un grupo de personas hizo lo posible para que me vaya de este mundo, colocando piedras en mi camino. Lo logré, gracias a otro puñado de personas empecinadas en que llegue a los noventinueve.”

 

Es admirable tu tesón, persistencia y perseverancia, en un país que no valora a sus  creadores y prefiere –por lo general- la literatura extranjera...

“Llegué a cumplir mis Bodas de Brillante como escritor, pese a periodistas “enemigos de la cultura” que nunca les interesó el arte, ni al puñado de gobernantes. Tuve que pasar ochenta primaveras para descubrir que, me había pasado la vida en un país muy extraño. Un país inundado de notas y personas extranjeras. Tanto que…llegué a pensar: “¡Cielo Santo, ¿estaré en el extranjero, viviendo sin saber…?!”


 

Juan, eso significa que has escrito un promedio de 3 a 4 obras de teatro, y…8 cuentos casi por año. ¡Es casi increíble. Tienes una imaginación y creatividad prodigiosa. ¿Cómo lo haces…?

“Me siento todos los días a escribir y…las ideas fluyen. Si me canso, cambio de actividad. Dejo de escribir teatro, y me pongo a escribir un cuento, un poema u…otra cosa.”

 

¿La inspiración te suele visitar permanentemente…?

“Lo hace a diferentes horas… A veces, cuando duermo o estoy en la calle…A veces, leyendo un libro cualquiera o viendo una película.”

 

¿Tienes un lugar especial para escribir…? Hay personas que sólo escriben si tienen un apropiado ambiente.

“A veces escribo en servilletas, volantes, comprobantes de pago, papeles diversos. Algunos esperan que la inspiración venga. Yo no la espero. Yo, le exijo que venga.”

 

¿Cómo así…?

“Con paciencia. Abordándola con preguntas, quitándole el sueño, logrando vencer su silencio, haciéndole tirar la toalla… Creo que esto lo aprendí de mamá. Cuando a ella le dolía o fastidiaba algo, se ponía a conversar con su dolor: ‘¿Qué tienes?  ¿Qué te pasa?’ le preguntaba –‘¿Qué puedo hacer por ti?’, etc. Unos esperan tener una solución. Yo no espero una solución.  Es como si necesitara tocar puertas. Entonces, las toco, hasta que de cansancio la encuentro.”

 

Juan, he podido experimentar con mis alumnos que, disfrutan leyendo tus obras.  Manifiestan que las leen de un tirón,  porque los atrapa la historia, los personajes o… la situación planteada.

“Lo que me dices me complace, pero lo que ignoran es el tiempo que me lleva lograrlo: son años de observación. Hago mía la actitud del científico: observo reflexivamente la realidad, el mundo, la vida; y con estos insumos redacto mis obras”


 

Es curioso lo que cuentas. Hay algún estudioso o crítico de teatro, que piensa que escribes mucho, porque la obra la concibes en un momento, luego la publicas o la escenificas y, ¡que pase la que sigue!, sin ningún estudio ni reflexión previos…

“De seguro, algún despistado comentaristajoven que se hace llamar crítico. Pero, lo que debería hacer una persona que quiera incursionar en la crítica teatral es la de informarse muy bien acerca de la producción dramatúrgica del autor, de la trayectoria del director teatral, de los actores, del escenógrafo, etc. Sin esa información no podría escribir nada importante. Por otra parte, la prensa no solo no dedica un espacio para el teatro sino que además no existe un lugar en donde se forme profesionalmente a los críticos de arte.” 

 

Me resulta insólito…

“¿Acaso no vivimos en un mundo absurdo? No te resulta absurdo que se gaste millones de dólares o euros en comprar armas de guerra, mientras hay en el mundo millones de niños muriendo de hambre…? Cuando escribí Los Ruperto, tuve muchos detractores. Decían que no era teatro lo que habían visto. Sugerían a que me dedique a vender papas. ¿Por qué…?  Por pintar la historia de una mujer que tenía 384 hijos y…éstos trataban que el padre no tocara a su señora madre, ¡para que no nazca el hijo 385…!”


 

Se trataba de una obra de vanguardia…

“Cuando fue llevada a escena, la crítica teatral peruana calló. De no ser por una periodista mexicana especializada, del diario El Excelsior -Mara Reyes- quien, después de verla, opinara que era la primera obra en América Latina de corte social y escrita de manera diferente y artística, que veía en  latinoamericana y…peruana. Recién entonces, a los meses de ser escenificada, los llamados críticos teatrales se atrevieron a publicar artículos elogiosos. Con el tiempo, vendría la opinión de la crítica internacional que valoró mi trabajo.”

 

En Los Ruperto, predomina el humor negro…

“Debido a ello es que, me endilgaron el título de padre del humor negroen el Perú. Y es muy posible que la gente continúe escribiendo y opinando así. Yo escribo casi siempre con un toque de humor, pero no necesariamente con humor negro.”

 

Hace un tiempo, vengo leyendo que los escritores peruanos son tristes y melancólicos. Que les encanta –por lo general- las tragedias.

“Soy de opinión que la mejor forma de atraer al público al teatro, es a través de la representación de comedias. El humor es una forma de aguijonear, hacer pensar al lector o espectador, o capturar su atención.”


 

Los Rupertoes la primera obra de vanguardia en el Perú, con la que rompes la estructura tradicional de la época, con el tipo o estilo de teatro francés y español.

“Eso dicen. Yo por mi parte continúo en tratar de renovar el teatro, experimentando con el lenguaje y abordando temas diferentes. Hasta ahora estoy en búsqueda… El lenguaje del cine me alimenta artística y permanentemente, últimamente me he topado con cosas maravillosas.”

 

Los aportes que has realizado al teatro peruano son invalorables. Y, mientras   otros autores se guarecen en sus centros de invierno, tú continúas en la brega… Es increíble y maravillosa tu tenacidad.

“Es que no sé hacer otras cosas: no hago más que escribir. He dedicado mi vida al teatro.

 

¿Qué es crear para ti…?

“¿Para mí? Silencio. Amor. Un dios, por tener el don de crear. Sobre todo: Comprensión. Tratar de comprender el mundo que me rodea. Ver lo que otros no quiere ver o mirar. Aquí, otra vez hago mía la actitud del científico: Yo como dramaturgo, observo la realidad y muestro un trozo de vida en el escenario, esta es una visión vívida que nos puede permitir un nuevo conocimiento de la sociedad.


 

A partir de la observación reflexiva como dices…

 “Descubrir lo oculto de otras personas, y del mundo en que vivimos... Un abrir los ojos. Despertar nuestros sentidos. Y no me refiero sólo a los cinco sentidos que todo el mundo conoce…”

 

¿Entonces…?

“Nadie ve con odios, más si con amor.”

 

¡Con razón el crítico francés Roland Forgues, elogia tu obra, y califica, como… el Teatro de la Esperanza.

“Mi fe en el ser humano sigue en pie. De no ser así, estaría perdido.”

 

Y he observado –sin embargo- que, en la Antología del Teatro Peruano editada por la Pontificia Universidad Católica, tu obra no figura...

“Dicha recopilación de obras de teatro, no fue elaborada por un especialista en teatro”

 

Correcto. Observo –por ello- que hay una corriente de “críticos” jóvenes y maduros que han tratado de escribir la Historia del Teatro Peruano, a partir de ellos y su entorno. Pretendiendo marginar a los demás.

“Sucede que mucha gente no lee teatro, y…. ni los actores, actrices, directores, ni “críticos” lo hacen.  Al único periodista en esta rama que conocí fue a Alfonso La Torre. Quien –antes de escribir su columna-, solía leer el texto, ir a los ensayos, conversar con los directores y actores. Y como si fuera poco: ver la obra estrenada, hasta dos veces.”

 

¿Esa fue la razón por la que dejaste de escribir para la televisión…?

“Sí. Los directivos de la televisión peruana están interesados sólo en brindar al público banalidades, vulgaridades, programas sin mayor elaboración. Pero…con efecto mediático, bridando programas burdos para un público masivo que se degrada.”

 

¿Así es toda la televisión peruana?

 “¡No!... Es  bueno  el  medio.  Siempre  que  haya  un  creador  y  equipo interesado en ello.”


 

¿Escribiría nuevamente, para la televisión?

“Siempre estaré interesado a que, un medio tan popular y masivo como es la televisión, cumpla con uno de sus más reclamados fines: que sea formativo, que transmita valores, gusto estético a este público que tanto lo necesita.


 

Dedicaste muchos años a la enseñanza, ¿verdad? Enseñaste en la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático de Lima, de la que también fuiste Director. Sigues creando, dirigiendo talleres de Imaginación y Creación Literaria y dramática.

“Así es. Aparte de conferencias y talleres, de cómo elaborar un guión de cómic, dentro y fuera del país, mi labor docente dentro o fuera de las aulas nunca la he dejado. Labor que la complemento publicando libros y manuales con los cuales trato de orientar a los futuros o actuales jóvenes dramaturgos”



 

Con la Asociación Cultural PEGASO has llevado a escena varias de tus obras, piezas para públicos infantiles, jóvenes y adultos.

“Sí. También varias obras mías las he dirigido. En el colectivo PEGASO, tengo a mi cargo el Departamento Creativo. Y, hemos viajados por varias provincias del interior del país, tratando de ampliar el circuito de difusión teatral y formando un nuevo y más amplio público receptivo”



 

Leí en un diario, en el que Felipe Rivas Mendo -titiritero peruano-, dijo: “Para tener la obra completa de Juan, es necesario matarlo, porque sino, al día siguiente ya escribió otra…”

“Nuestro amigo Felipe suele decir cosas graciosa. Y tiene algo de razón, no solamente porque continuamente aparece una nueva obra mía, es posible que después de muerto se sigan publicando novedades con mi firma.

Juan Rivera Saavedra y Mary Oscátegui
Juan Rivera Saavedra y Mary Oscátegui

 

¿Qué estás escribiendo ahora …?

“La obra de teatro titulada El cielo tomado.”

 

Y para concluir: ¿las dos últimas obras del presente año?

“La función debe continuar  y ¡Pido la Palabra!, dijo el Silencio.”

 



[1] De nacionalidad peruana. Cursó estudios de actuación en la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático, arte en la Escuela de Arte de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Es actriz, directora de teatro y director de la Asociación Pegaso. Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Cómo citar este artículo:

OSCÁTEGUI, Mary A., (2014) “Juan Rivera Saavedra, una vida dedicada al teatro”, Pacarina del Sur [En línea], año 5, núm. 19, abril-junio, 2014. ISSN: 2007-2309.

Consultado el Sábado, 18 de Noviembre de 2017.

Disponible en Internet: www.pacarinadelsur.comindex.php?option=com_content&view=article&id=942&catid=4

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